jueves 15 de julio de 2010

Contra y los reflejos.

El titulo a veces no importa
cuando escribes
a ver si lo entiendes.

A mi en particular
no me interesa estar enfermo
o espantarme cuando veo ciertas cosas
Pero son las cosas
las que me suspenden
porque la vida no es vida
si uno se preocupa tanto.

¡Los quiero a todos!
Un poco de vino y
no tengo que tergiversar
todo lo que escribes y
un poco de yerba para dos
un poco de opio para nosotros
dos
todas las estaciones se mezclan
en una
robándose lo inhumano del universo,
las estrellas, los planetas y a mi.
Así como a veces el titulo no importa
en ocasiones
soy el reflejo en un charco de agua
de un soneto gris
o el talento menospreciado de un tal pedro.

-No soy ningún hombre
ninguno que quisiera ser retratado.

Y los títulos son importantes
dicen por ahí
cuando nos veo a los dos envenenados
por el opio
sentados en la cinemateca
en el 1930
viendo Un Chien Andalou.
Veinte, treinta, ochenta años
y hasta aun después de nuestra muerte
nos encontramos en el mismo lugar
a hacer las mismísimas
magnificas vulgaridades
que solíamos hacer.

Latuert.

3 comentarios:

geRar dijo...

Y a lo lejos alguien canta
Los titulos realmente no importa
cuando la historia es alterada...

SE dijo...

El título importa cuando esconden detrál al sentimiento, pero éste es caprichoso a la hora de elegir escodite...

José R. González dijo...

Yo diría que el título no importa casi nunca. Lo importante es el fondo y el contenido. Por cierto tu texto magistral. Te sigo, un abrazo ;)