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¡Hola! Ahí esta Ariel, ahí está Paul, ahí están todos. Bueno, esta es la historia de la chica aquella adicta a las enfermas redes sociales. ¡Lo son maldita sea! Me tienen enfermo, colérico y de todas formas y de todas cosas. De cuando en cuando estoy como cualquier escritor del siglo XX, quizás soy un modernista, posmoderno, altruista, no lo sé. Solamente sé que vomito, vomito cada palabra y cada mierda que ingiero, que me hacen escuchar, las que digo también, las que no tampoco, vomito cada ser y cada pelo, cada bola de papel y cada gota de saliva tuya. Ariel en ocasiones me dice, siempre en su voz alta y molesta, oh tienes que dejar de ser así, yo solo me pregunto ¿de ser cómo? Si un enfermo como yo solamente tiene dos maneras de ser: enfermo y muerto. Porque como dicen por ahí, solo existen dos clases de personas los muertos y los vivos, o tal vez lo hombres y las mujeres, ¿qué tal te parece? Existen los que se enamoran y los que no, los que odian y beben ron, los enfermos como yo, existen los que pagan y los que cobran, los pendejos y los adictos a las psicodélicas redes sociales. Como ya ven repudio totalmente cualquier tipo de filantropía intrínseca, hoy me he leído un libro y tal vez he estado motivado, escribiendo incongruencias y cualquier cosa carente de nociones. De todas formas, no me importa, lo más hermoso es poder viajar del siglo XIX al aburrido nefasto siglo XXI, que en conclusiones semánticas es lo mismo que el siglo XIX, ambos tienen dos X y una I. Espero que esta haya sido su más vil experiencia literaria y que se aburran al máximo. Perdón, aun no he terminado, se me ha olvidado contar lo de Ariel, y lo de Paul, no yo, pero Paul, también lo de la chica está enferma con las redes sociales, o adicta a las redes sociales que enferman, tremendo, ¿no? Lo que sea, amo las fiesta sorpresas. Los colores que se opacan poco a poco de mi corta vida, sonrió, soy feliz, totally, digo con acento ingles, británico para quien ignora. Digan adiós, cualquier persona se puede ir cualquier día. Analizamos la esencia de lo inefable que son cada. De lo inútil que es tu. De las palabras que dicen nada más que. De las personas que hacen lo.
-No te preocupes.
-Gracias. Siempre estas ahí.
-No te preocupes.
-Ya lo has dicho.
-No te preocupes.
-Mejor no diré nada.
Un tal Lucas habría dicho cualquier cosa jocosa. Un tal Lucas me ha dicho.
-Estoy cansado.
-Por ahí viene Ariel, Mariel, todos, no sé quien más.
-¿Paul?
-También.
Tengo el cabello gris, más blanco que del negro, dice él o podría decir. Envejezco. También digo etcétera etcétera porque no quiero decir más. El etcétera que es la vida de todos, donde cada uno juega un personaje como diría el Caden. Por favor, llamen al Dr. Caligari, curen la enfermedad. Se los he dicho desde el principio, estoy enfermo, ella está enferma, psicodélicamente si, a causa de la causa que ya no quiero mencionar porque tantas veces lo he hecho. Ella está contenta le llevan flores al hospital, girasoles y otras de colores no amarillos pero si rojas y radiantes no como el sol porque no es amarillo ni tampoco naranja. Está contenta, es una sorpresa, un bizcocho con sabor a un chocolate que en estos tiempos llaman Solar star con sabor a estrellas supongo y algunos dicen que lleva el espacio a tu estomago y cosas así, bueno, nunca lo he probado. Volviendo con ella, que palidece y languidece y en cada hueso suyo los trastes de su casa y las sonrisas ajenas de quienes le visitan, oh no, en realidad no muere, solo verifica que los amigos de sus .... sociales, no solo sean por la ...sociales sino que también en la vida real, porque la verdad es que todos amamos los sueños, pero de cualquier u otra forma también la realidad, aquello que podemos palpar, lo que está ahí, aquello que te abraza en este momento tan importante tan especial. Ahora todos dicen: ¡Sorpresa! Que hermosa fiesta le han hecho ahí mismo, en ese mismo lugar, y ahí esta Ariel, ahí esta Paul, no yo pero Paul, ahí están todos, sonríen y me causan añoranza, nostalgia y todas las cursilerías que queráis mencionar, no soy muy sentimental, pero como podéis ver im totally happy, digo como siempre en mi tonto acento ingles -británico para quien ignora repito-, bueno, ella lo es también. ¡Muchas Felicidades!
Mi cabello mas blanco que negro, gris, blanco blanco blanco, un lote de etcéteras, etcétera de sentimientos hasta mis huesos. Es tan estúpido depender de. Olvídalo, todo es tal como...
Paul Astaire.
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Soberbia
Hace 3 meses
5 comentarios:
Si de algo sirve: Yo odio la tecnologia. En general, es decir, totally, con acento britanico por favor.
Y no me enorgullese para nada odiar algo.
Balbaroooooooo!
Me gusta esta man, ya extrañábamos leer el blog.
Quisiera saber que te inspiro a hacer una fiesta sorpresa en la entrada.
Muy buena,
Exitos!
He quedado sin palabras.
Fiesta sorpresa a una enferma de las redes sociales, otro personaje se declara un enfermo viviente y coexiste con esa su realidad, conformandose con el estado porque no le importa, no le interesa saber la causa o su solucion.Este personaje, mencionado mas de una vez, carece de nombre... es ficticio o es real, me pregunto.
Paul y aquel hombre sin nombre, que al final se ausenta, asqueado de tanta alegria o tanta incongruencia o simplemente sintio indiferencia o tenia otras cosas que hacer... jamas lo sabremos porque no se digna a justificarse, para que? Ignora que hay quienes le importa.
Pero no te preocupes,la proxima fiesta sorpresa... sera para ti.
Cheers
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